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Columna Alerta VIH

Noticias de interés desde la XVII Conferencia sobre Retrovirus e Infecciones Oportunistas.  Durante esta conferencia, que tuvo lugar entre el 16 y el 19 de Febrero, en la ciudad de San Francisco, California, se dieron a conocer resultados de importantes investigaciones que se realizan alrededor del mundo. (Fuente: www.aidsmeds.com)  


Dejar de fumar reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares en personas con VIH.  Los resultados del estudio DAD (Data Collection on Adverse Events of Anti-HIV Drugs) demuestran que dejar de fumar tiene efectos positivos en la vida de las personas con VIH. El análisis incluyó a más de 27.000 personas con VIH, sin historia de enfermedad cardiovascular previa. 25% nunca había fumado, 20% dejó de fumar al comenzar el estudio, 25% lo hizo en algún momento durante el estudio y 30% ya fumaba y continuó haciéndolo. 75% son hombres y su edad promedio al entrar al estudio era de 40 años. Los factores de riesgo para la enfermedad cardiovascular —alta presión sanguínea, altos niveles de colesterol y triglicéridos, obesidad— eran similares entre todos los participantes. Se estudiaron “eventos” relacionados con la enfermedad cardiovascular en los que nunca fumaron, los que dejaron de hacerlo y los que continuaron fumando. En general, los fumadores presentaban un riesgo cuatro veces más alto de infarto al miocardio, que los no fumadores. Entre los que habían dejado de fumar, este riesgo todavía era una vez y media más alto que entre los no fumadores.  Para quienes dejaron de fumar, el riesgo de infarto al corazón decreció en 30% entre el primer y el segundo año y en cerca de 50% después de tres años. Entre estas personas, ocurrió algo similar con respecto a otros eventos de tipo cardiovascular, a pesar de que siempre permaneció un cierto nivel de riesgo después de los tres años, en comparación con quienes nunca habían fumado.  En el estudio también se señaló que, entre los fumadores, el riesgo de desarrollar algún tipo de cáncer no relacionado con el SIDA es mayor que entre los no fumadores; lo mismo sucede entre quienes dejaron de fumar (17%) con respecto a quienes nunca fumaron (10%).  En conclusión, el estudio señaló lo que se viene diciendo desde hace mucho tiempo: “para quienes trabajan en la atención de personas con VIH, dirigir sus esfuerzos a lograr que éstas dejen de fumar, si lo hacen, debería ser una prioridad”.     


 


“Detectar y tratar” como estrategia exitosa para reducir los nuevos casos de infección por VIH. El incremento de la disponibilidad y realización de la prueba de detección, junto con el acceso a la terapia antirretroviral, parece haber contribuido a disminuir las tasas de transmisión en San Francisco y Vancouver. A pesar de las limitaciones de los estudios, dados sus resultados, los coordinadores, Moupali Das-Douglas y Julio Montaner, consideran que promover que más personas conozcan su condición y darles acceso a tratamiento, puede conducir a reducir la carga viral promedio de una comunidad y, por lo tanto, disminuir los casos de nuevas infecciones.

12/3/2010

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