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Prevención

Tener conciencia de que existe el riesgo de infección, es el primer paso necesario para tomar las medidas de prevención adecuadas. Si continuamos con la falsa idea de que “el VIH es una infección que sólo afecta a ciertas poblaciones o grupo de personas”, no pondremos en marcha las medidas de prevención adecuadas y en consecuencia seremos vulnerables a la infección.  La epidemia afecta a toda la sociedad y crece precisamente en las poblaciones que por diversas causas no tienen conciencia de que están en riesgo.

Aquí explicaremos las medidas de prevención que debemos tomar en cada una de las formas de transmisión conocidas (ver Conceptos Básicos):

 

Al compartir agujas

 

El uso de drogas inyectadas, lícitas o ilícitas, es una actividad de alto riesgo por la posibilidad de intercambio con sangre infectada, por lo tanto:

  •  No se deben rehusar o compartir las inyectadoras o agujas.
  • Solo use inyectadoras descartables obtenidas de una fuente confiable (Farmacias)
  • Las agujas o inyectadoras una vez usadas deben ser descartadas de manera adecuada ¿qué queremos decir con esto? De no disponer de los envases utilizados para este fin, cualquier envase plástico con cloro o lejía pueden ser un sitio adecuado.
  • Si la inyectadora va a ser desechada en una papelera o recipiente de basura siempre debe cubrir la aguja con el receptáculo o canícula plástica que trae para este fin, pero debe tener cuidado de no insertarla directamente con la mano, la recomendación es que esta canícula se coloque en un sitio plano para que usted la introduzca. 
  • Si usted se efectúa algún tatuaje o piercing estos deben ser realizados sólo con materiales esterilizados y preferiblemente descartables, En el caso de los tatuajes, la tinta que se utiliza para tal fin debe ser desechada

 

Transfusiones sanguíneas (cada vez menos frecuente)

 

Realización de la prueba de despistaje a los donantes de órganos, semen, tejidos, sangre y hemoderivados. Actualmente todos los bancos de sangre deben realizarla.  Sin embargo, aunque es cada vez menos frecuente, aún existe el riesgo de transmisión por esta vía.

 

En todo caso después de una transfusión de sangre se recomienda esperar el periodo ventana (ver Conceptos Básicos) para efectuarse una prueba de despistaje de VIH

 

Accidentes Laborales

 

La sangre es la fuente principal a partir de la cual puede infectarse con el VIH un trabajador de la salud. Para que el VIH presente en fluidos corporales infecte a otra persona, debe existir contacto directo con alguna mucosa o piel dañada. De lo contrario, el único riesgo sería a través de una punción con aguja infectada con sangre de una persona que vive con el VIH, en cuyo caso el riesgo es inferior al 0,5%.

Las medidas de prevención universales deben implementarse de forma rigurosa en todos los hospitales, destacando:

 

1.     El uso rutinario de barreras (por ejemplo guantes y/o anteojos de protección) cuando crea que puede entrar en contacto con sangre u otros líquidos corporales

2.     Lavarse las manos y otras superficies de la piel inmediatamente después de tener contacto con sangre u otros líquidos corporales, y

3.     El manejar y desechar cuidadosamente los instrumentos cortantes durante y después de su uso.

4.     Para la desinfección de superficies manchadas con fluidos corporales infectados, debemos utilizar hipoclorito de sodio al 5%, diluido en 1:10 de agua por aproximadamente 20 minutos.

 

Aunque la estrategia más importante para reducir el riesgo de transmisión ocupacional de VIH es prevenir las exposiciones, deben de implementarse planes para el manejo de situaciones posteriores a la exposición., lo que se conoce como profilaxis post exposición (PEP). Estas directrices establecen una serie de consideraciones para determinar si el personal de cuidado de salud debe recibir la PEP y qué tipo de régimen de la PEP. Para la mayoría de exposiciones de VIH que justifican la PEP, se recomienda tratamiento antirretroviral durante  cuatro semanas. Las exposiciones ocupacionales se deben considerar una condición médica urgente.

 

Transmisión vertical

 

A toda mujer embarazada se le recomienda efectuarse la prueba de despistaje del VIH (Gaceta Oficial No. 37009, Resolución No. 292, publicada el 8 de Agosto de 2000), para lo cual deberá recibir asesoría y orientación con el fin de conocer el objetivo de la prueba y las alternativas que dispondrá en el caso de que el resultado sea positivo o Reactivo.  Esta prueba debería efectuarse al conocer de su embarazo, en el caso de resultar Negativa o No Reactiva, deberá repetirse previo a la fecha de parto.

 

Si el resultado es Reactivo,  a la mujer se le debe ofrecer la terapia antirretroviral, Esto permitiría reducir el riesgo de transmisión, al 1%, siempre y cuando el control se efectúe desde el principio del embarazo. Si el diagnostico se efectúa más tarde, de igual manera se le ofrecerá el tratamiento antirretroviral y las otras pautas para reducir lo más posible la transmisión del VIH.

 

Sin embargo, la decisión de tomar antirretrovirales es exclusiva de la mujer. Si acepta comenzar el tratamiento, se deben tomar en cuenta los siguientes aspectos:

  • Cuáles medicamentos son los mejores para la madre
  • Cuales reducen el riesgo de transmisión
  • Qué efectos tendrán los mismos sobre el feto.

Es recomendable comenzar el tratamiento a la semana 14 del embarazo, porque a los tres meses ya se han desarrollado los órganos principales del feto. Si la madre ya conocía su situación como persona que vive con VIH y esta tomando tratamiento antirretroviral, deberá consultar con su médico tratante para que se tome la decisión de continuar, cambiar o suspender el mismo.

 

El Ministerio de Salud y Desarrollo Social está obligado a suministrar el tratamiento antirretroviral a toda mujer embarazada, así como las condiciones adecuadas para el momento del parto y el acceso a la leche sustituta. Durante el embarazo, la madre ingiere sus medicinas en forma de pastillas  o cápsulas y, en el momento del parto, le son suministradas por vía intravenosa. El bebe ingiere tratamiento, pero en forma de jarabe, durante las primeras seis (6) semanas.

 

Además, para que el bebe esté menos expuesto a los fluidos de su madre, se recomienda que nazca por medio de un procedimiento quirúrgico llamado “cesárea”, que debe realizarse preferiblemente antes de romper membrana. También es recomendable la cesárea cuando la madre no ha tenido tratamiento previo a la infección por el VIH ni control del embarazo, o cuando presente un recuento de CD4 bajo y una carga viral alta. La decisión siempre debe ser tomada entre el médico y la mujer embarazada. Así mismo se sugiere a ésta no amamantar al bebe para evitar la transmisión a través de la leche materna.

 

RELACIONES SEXUALES

 

Cuando hablamos de relaciones sexuales lo primero en que pensamos es en el acto de penetración y en particular pene-vagina, pero también lo es masturbarse recíprocamente, o masturbarse cada persona frente a la otra, o practicar sexo oral, o anal, o acariciarse el cuerpo sin otra finalidad que disfrutar de las sensaciones que eso produce.  Y es aún algo más simple: comienzan desde el momento en que sentimos atracción por otra persona y esto puede ocurrir entre un hombre y una mujer, entre dos hombres o entre dos mujeres.

 

El tema de la  prevención en las relacione sexuales no solo se refiere a aquellas personas que no tienen el VIH, también es importante para las parejas en las que las dos personas tienen el VIH y para las parejas en las que una de las dos personas tiene el VIH (serodiscordantes).

 

La prevención no solo se concentra en el VIH, sino también en otras Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) que se detalla en otras ITS.

 

¿Qué decir de la abstinencia?

 

Desde el punto de vista de la prevención en VIH, la abstinencia puede definirse como la renuncia voluntaria a actividades sexuales que involucren la penetración vagina, anal y el sexo oral. Para algunas personas, la abstinencia implica la renuncia voluntaria a todo acto sexual.

 

Si una persona se decide por la abstinencia, es importante que ésta sea por una decisión basada en una convicción personal y no fundamentada en el miedo. Las investigaciones han demostrado que la prevención sustentada en el miedo, con un moralismo represivo y culpabilizante, no evita que las personas asuman comportamientos de riesgos. Al contrario, “las ganas del momento”, la atracción por la otra persona, la necesidad de afecto, dificultan que se pueda discernir con claridad frente a situaciones de riesgo.

 

¡La opción de abstenerse no tiene fecha de vencimiento! Algunos adolescentes y adultos hablan de ser “vírgenes de nuevo" o de una virginidad "secundaria". Es decir que eligen no tener sexo ahora, luego de haber tenido experiencias sexuales en el pasado. El derecho de abstenerse del sexo no está reservado a las personas que nunca han tenido relaciones sexuales. La abstinencia es una opción que cualquiera puede ejercer en cualquier momento, a pesar de que antes hubieran elegido tener sexo.

 

No tener sexo en absoluto previene en un 100% las infecciones de transmisión sexual y el embarazo.

 

Información sobre el cuerpo y las implicaciones de tener relaciones sexuales

 

Es importante que se esté preparado o preparada para iniciar o mantener relaciones sexuales. Más allá de que las relaciones sexuales puedan producir placer, son un tipo de comportamiento humano que requiere de preparación física, emocional y mental. Una de las mejoras herramientas de la que disponemos es la información, no solamente acerca de cómo prevenir infecciones o embarazos no deseados, sino también de cómo funciona nuestro cuerpo, nuestros genitales, cómo son, cómo sentimos, qué pasa con ellos al momento de querer o de tener relaciones sexuales, cómo debe ser la higiene de nuestros órganos genitales, entre otros temas.

 

Tomar nuestras propias decisiones sin la presión de otras personas

 

Tener relaciones sexuales implica un acto de responsabilidad con uno mismo. Deberían ser un acto voluntario y no el producto de la presión de otras personas. Lo ideal es tenerlas por decisión propia y no porque otras personas lo hacen, por estar a la moda o para formar parte de un grupo. Tampoco porque alguien desee estar contigo y esta sea la muestra de amor. Todo lo contrario, tener relaciones sexuales debe ser una decisión personal: es decir, la decisión la debes tomar tú, las condiciones las debes poner tú y la responsabilidad así como cualquier consecuencia producto de las relaciones sexuales deben ser tuyas.

 

Infórmate muy bien acerca de los temas relacionados con la sexualidad, aprende cómo protegerte de las presiones que otras personas puedan ejercer sobre ti, incluso tus amigos y amigas o familiares.

 

Aprende a decir NO cuando estés en desacuerdo y cuando no se den las condiciones que tú exijas —por ejemplo, el uso de preservativos. De igual manera, es importante respetar las decisiones de las demás personas, aunque no las compartas.

 

Ten a mano información sobre organizaciones y servicios a los que puedas recurrir en caso de que te sientas sometido o sometida a presiones que no puedas manejar, incluyendo trato violento por parte de tu pareja o relaciones sexuales no deseadas o producto de la fuerza.

 

Fidelidad mutua, monogamia.

 

Una de las formas utilizadas para prevenir el VIH y otras ITS es teniendo relaciones sexuales con una sola persona, que también sea fiel a ti. Si en una pareja solo uno de los miembros practica la fidelidad, las dos personas estarían corriendo los mismos riesgos. Por ello es tan importante la comunicación entre tú y tu pareja, el manejo común de la información, el mutuo acuerdo de fidelidad y, además, que ambos respeten ese compromiso.

 

Si al establecer una nueva relación de pareja, las dos personas han tenido relaciones sexuales previas, no se debe pasar por alto hablar sobre el VIH y decidir si es necesario hacerse la prueba. La prueba no se hace con el ánimo de no continuar la relación en caso de que una de las dos personas obtenga un resultado “reactivo” (ver Prueba de VIH), pues seguir o no solo lo determinarán nuestros sentimientos. Sin embargo, en el caso de que el resultado fuera “reactivo” para uno o ambos miembros de la pareja, se tomarían las medidas de prevención apropiadas. En el caso de un resultado “no reactivo”, sería entonces importante asumir la responsabilidad de la mutua fidelidad o, en caso de tener alguna relación fuera de la pareja, de poner en práctica medidas de prevención.

 

Sexo Seguro

 

Ahora, nos referiremos a relaciones sexuales que no conllevan a ningún riesgo: Besar, acariciar, dar masajes, lamer el cuerpo de la otra persona (no incluye órganos genitales), masturbación  mutua (siempre y cuando no existen heridas o lesiones en las manos), uso de juguetes sexuales sin compartirlos, entre otras que tu fantasía pueda crear. Lo importante es que no haya intercambio de fluidos corporales como la sangre, semen, el líquido pre-seminal y el fluido vaginal.

 

Relaciones sexuales y el uso del condón

 

El sexo oral y las relaciones penetrativas vaginales y anales son las actividades sexuales en las que, de no usar el condón, nos ponen en riesgo de contraer el VIH y otras ITS.

 

Sexo Oral

 

Lo que denominamos como sexo oral es el contacto de la boca con el pene, la vagina o el ano de la otra persona.  En el caso del VIH, quien corre riesgo es “quien pone la boca”, ya que en ella pueden entrar los fluidos que transmiten el VIH: semen, líquido pre-seminal, fluidos vaginales y, raramente, sangre.

 

En el caso de otras ITS, tanto quien hace el sexo oral —“quien pone la boca”—, como quien lo recibe —“quien pone los genitales”, es decir, el pene, la vagina o el ano—, están expuestos a contraer una infección.

 

Diversos estudios coinciden en que la práctica del sexo oral implica un riesgo bajo pero real, en especial para quienes tienen una higiene bucal deficiente —hemorragias en las encías, úlceras, gingivitis. El riesgo aumenta al recibir semen eyaculado en la boca o al tragar fluidos vaginales.

 

Consejos para un sexo oral más seguro

 

Existen algunas medidas que puedes tomar para reducir el riesgo del sexo oral:

 

  • No practiques el sexo oral si tienes heridas en la boca —llagas, aftas, caries expuestas, aparatos de ortodoncia, lesiones causadas por herpes bucal. 
  • No uses hilo dental, no cepilles tus dientes ni realices ninguna actividad que pudiera producir cortes o abrasiones en tu boca, antes de tener sexo oral. En lugar de eso, usa un enjuague bucal o una pastilla de menta. 
  • Debes tener cuidado con tu zona esofaríngea, ya que un proceso gripal o una infección de las amígdalas son puerta de entrada para el virus.

Si quieres estar totalmente seguro o segura:

  • Usa condones de látex para realizarle sexo oral a un hombre (fellatio). Prueba los condones con sabor que no tienen lubricante o condones normales sin lubricante.
  • Usa un protector dental para practicarle el sexo oral a una mujer (cunnilingus) o si vas a tener contacto oral—anal —es decir, si vas a pasar tu lengua por el ano de tu pareja, lo cual es conocido como "rimming" o “beso negro”. 
  • Los protectores dentales son unos cuadrados grandes de látex. Los envoltorios plásticos de alimentos —bolsas plásticas no aptas para microondas— son igualmente eficaces. Pon algún lubricante con base en agua en un lado del protector o del envoltorio plástico y luego estira el protector con la parte lubricada sobre la vagina o el ano. Esto te proporciona una delgada barrera entre tu boca y la vagina o el ano. 
  • Otra alternativa es cortar por la mitad, a lo largo, un condón masculino.
  • Evita practicar el sexo oral vaginal durante la menstruación para prevenir el contacto con la sangre.

Penetración Vaginal

 

La mujer es biológicamente más vulnerable a la infección por VIH, ya que la zona expuesta en una relación penetrativa es mayor que la del hombre. En las relaciones sexuales penetrativas el pene entra en el conducto vaginal, que es una mucosa.

 

¿Qué es una mucosa? Es como tu boca por dentro, pero más delgada. El hombre solo expone su glande, que por supuesto también es susceptible de micro rupturas pero no tanto como la mujer.

 

Por esto es tan importante el uso del preservativo o condón, el cual debe ser de látex y preferiblemente lubricado. Todo condón tiene fecha de vencimiento, por lo que debemos revisarlo y estar seguros de que está vigente. Otro detalle importante es que antes de abrirlo lo presionemos para sentir que el empaque tiene una bolsa de aire, pues esto nos asegura que está en buenas condiciones. Llevarlo en la cartera por mucho tiempo, en la guantera del carro o someterlo a temperaturas extremas hace que esa bolsa de aire se pierda y que, aunque no esté vencido, se pueda romper al usarlo.

 

Si requerimos añadir lubricante adicional, debe ser “soluble en agua”. Nunca debemos usar vaselina u otros productos con base en aceite, ya que por la fricción generada en una relación sexual los condones de látex pueden romperse.

 

Además del condón masculino, existen también condones femeninos —marca “Reality”, “Dominic” y “Feminon”, hechos de Poliuretano —también se han empezado a comercializar los condones masculinos de este material para quienes tienen alergia al látex). El condón femenino tiene la particularidad de que puede insertarse en la vagina hasta 8 horas antes de la relación penetrativa. Lamentablemente su costo es alto y por ello no se ha logrado su uso frecuente.

 

Si se utiliza el condón masculino, no se debe utilizar el femenino, y viceversa. Nunca se deben usar dos condones para “mayor protección”, pues el roce entre ambos los daña.

 

Penetración Anal

 

Es el tipo de relación penetrativa más riesgosa, ya que la mucosa anal es aún más delgada que la vaginal y, por lo tanto, más sensible a micro rupturas. Además, los vasos sanguíneos están muy cerca del ano, por lo que pueden ocurrir desgarramientos al intentar la penetración. Por esta razón y ya que el ano no se auto lubrica, debemos añadir una buena cantidad de lubricante cuando se tienen relaciones de sexo anal.

 

Así como para la penetración vaginal, recomendamos el uso del preservativo o condón para la penetración anal, y seguir las mismas indicaciones que dimos para la penetración vaginal, incluyendo el uso del condón femenino. Si bien este último no fue creado con este objetivo, se puede utilizar perfectamente en las penetraciones anales, tanto con mujeres como con otros hombres.

 

EL CONDON O PRESERVATIVO

 

El condón masculino consiste en una funda de látex fino preparada para recubrir el pene erecto y retener el semen en su interior luego de la eyaculación. Viene enrollado y, en general, cubierto con gel lubricante para facilitar tanto su colocación sobre el pene como la penetración.

 

¿Cómo se coloca?

 

  • El primer paso es asegurare de que el empaque no esté roto y que, al oprimirlo, forme una bolsa de aire. Después, es necesario verificar que la fecha de vencimiento: los condones duran cinco años y cada empaque incluye su fecha de vencimiento.
  • Abre el paquete con la yema de los dedos. No uses los dientes ni tijeras porque lo puedes romper.
  • Fíjate hacia qué lado se desenrolla; presiona la punta del condón para quitarle el aire y dejar un espacio para recibir el semen. Si no lo haces, el condón puede romperse.
  • Colócalo sobre la cabeza del pene cuando esté erecto. Los hombres que no tienen la circuncisión deben retirar hacia atrás la piel o prepucio antes de colocar el condón.
  • Ajústalo a la punta, sin dejar una excesiva cámara de aire al principio.
  • Desenróllalo con la otra mano hacia la base del pene hasta que lo cubra por completo.
  • Para lubricarlo no uses aceite para bebé, vaselina, cremas cosméticas ni mantequilla, porque el condón puede romperse durante la relación sexual. Si usas lubricante, utiliza uno hecho con base en agua.
  • Retira el pene después de la eyaculación y antes de que el pene vuelva a su estado de flacidez, sosteniendo el condón con la mano para que no se quede dentro de tu pareja.
  • Retira el preservativo, con suficiente cuidado para no derramar el semen sobre tu pareja o cualquier otro lugar.
  • Anuda el condón para que no se derrame el semen y bótalo a la basura.
  • Si nunca te has puesto un condón, es conveniente que practiques su colocación a solas o con tu pareja, puede ser un buen juego erótico.

Eficacia

 

Si es utilizado correctamente, la eficacia del condón para prevenir el embarazo o alguna ITS es de alrededor del 97%. En general, las fallas se deben al uso inapropiado de los condones o de lubricantes con base en aceite, y no a problemas de los condones, como que se rompan o deslicen durante la relación sexual. Es importante recordar que los condones vienen en distintos tamaños y grosores.

 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) sostiene que hoy el preservativo es el único método anticonceptivo probado que reduce el riesgo de todas las ITS.

 

En cuanto a la prevención del VIH, la prueba más convincente de su efectividad fue generada por estudios prospectivos emprendidos en parejas en las cuales uno de los integrantes tenía el VIH y el otro no. Estos estudios muestran que, con el uso constante y correcto del preservativo, la tasa de infección de VIH entre los miembros sin VIH de la pareja era menor al 1% por año. Además, los estudios demostraron que cuando uno de los integrantes de la pareja tiene el VIH, el uso irregular del preservativo puede ser tan riesgoso como si no se utilizara nunca.

 

Ventajas

  • El preservativo protege contra todas las ITS incluyendo al VIH.
  • Es sencillo de su usar, ya que no requiere preparación ni control médico.
  • No implica una colocación interna ni tampoco el uso de fármacos, por lo que muchos lo consideran el más natural de los métodos anticonceptivos eficaces.
  • Los hay de distintos tamaños y grosores

Desventajas

  • Puede resultar caro para parejas con relaciones sexuales frecuentes
  • Puede generar rechazo emocional o psicológico, ya que impide el contacto pleno de los órganos genitales
  • El hecho de que su colocación pueda interrumpir el clima romántico puede resultar negativo; es ideal integrar la colocación del condón al juego amoroso.
  • En muy pocos casos, se observa intolerancia o alergia al látex.

Errores comunes en el uso del condón — cómo evitarlos

 

  • Colocar el preservativo únicamente antes de la eyaculación — El condón debe ser utilizado desde el inicio y durante toda la relación.
  • Utilizar el preservativo sólo en los supuestos días fértiles — El condón debe ser utilizado en todas las relaciones sexuales, sin tener en cuenta el momento del ciclo.
  • Colocar el preservativo en forma incompleta, lo que provoca su deslizamiento — El condón debe ser desenrollado completo, hasta la base del pene.
  • Dejar reposar el pene dentro de la vagina o el ano con el preservativo puesto, luego de la eyaculación — Se debe retirar el pene mientras todavía se mantiene erecto, con el preservativo puesto. Si vuelve a su estado de flacidez, el preservativo puede salirse dentro de la vagina o el ano.

 

El Condón Femenino

 

El preservativo vaginal, es una bolsa que mide 17 centímetros de largo.  Está fabricado con poliuretano, que es un material más resistente y durable que el látex, material utilizado para la fabricación del condón masculino. Combina las características de un condón masculino y un diafragma.

 

Consta de dos anillos blandos y flexibles, colocados en la parte superior e inferior. El primero sirve para proteger la parte externa de la vagina y, a su vez, impedir que el dispositivo se deslice hacia adentro de la misma. El segundo, que es más pequeño, es utilizado para insertar el condón hasta el cuello del útero.

 

Al igual que el preservativo masculino, jamás debe ser reutilizado.  Debe utilizarse un condón femenino para cada relación sexual.

 

Ventajas

  • Permite a la mujer una participación más activa en la protección de sus órganos sexuales.
  • Protege contra todas las ITS incluyendo al VIH.
  • Es sencillo de su usar, ya que no requiere preparación ni control médico.
  • Puede ser utilizado en las relaciones anales.
  • Es una buena alternativa para las personas con alergia al látex.
  • Puede colocarse en la vagina hasta con ocho horas de anticipación al acto sexual.

Desventajas

  • Tiene un alto costo por unidad
  • Puede ser molesto si se tienen muchas relaciones sexuales seguidas —por ejemplo, algunas trabajadoras sexuales han reportado incomodidad cuando tienen relaciones sexuales penetrativas seguidas con varios clientes en una sola noche.

¿Cómo se coloca?

  • Asegúrate de ponerte el condón por el lado correcto, pues de lo contrario se saldrá el anillo interno.
  • Introdúcelo en tu vagina. Para ello, el anillo interno debe ser presionado con el dedo pulgar y el del medio dejando el dedo índice entre ambos.
  • Una vez introducido, es necesario empujar con el dedo índice para comprobar que el condón quede bien colocado dentro de la vagina
  • Alrededor de cinco centímetros del condón quedarán fuera de la vagina.  Estos serán recogidos en tanto el pene se introduce en la vagina. Si usas lubricante con el condón, asegúrate de que sea con base en agua.  Por un poco también en el interior del condón o en el pene de tu pareja. 
  • Usa el condón durante toda la penetración.
  • Después de que tu pareja eyacule y retire el pene, sujeta el condón por su parte exterior, haciéndolo girar.  Luego retíralo, cuidando que no se bote el semen.
  • Envuelve el condón con un pedazo de papel higiénico y tíralo a la basura, nunca a la poceta.

Consejos Generales

  • Los preservativos deben conservarse a una temperatura promedio de 20º, en lugares frescos, secos y oscuros, protegidos de la luz solar.
  • Verificar la fecha de vencimiento.
  • No abrir el paquete con los dientes, cuchillos o tijeras.
  • No llevarlos en la guantera del auto.
  • Pueden llevarse en la bolsa delantera del pantalón o de la camisa, en la chaqueta, en el bolso de mano o en la cajetilla de cigarros.
  • No llevarlos en billeteras o en los bolsillos traseros del pantalón, porque la fricción puede dañarlos.
  • Tener cuidado de no producir roturas en el preservativo con las uñas o la joyería.
  • No usar dos preservativos masculinos o un preservativo masculino y uno femenino simultáneamente.
  • Verificar el condón durante la actividad sexual para asegurar que quede intacto.
  • Utilizar un preservativo nuevo cada vez que se tenga sexo o si el pene pasa del recto a la vagina.
  • Utilizar lubricantes basados en agua y no en aceite. El aceite de bebé, la vaselina o la crema limpiadora pueden dañar los condones.
  • Usar preservativos sin lubricante para el sexo oral.
  • No debe probarse su estado inflándolos o estirándolos antes de una relación sexual.
  • Nunca se den usar condones cuyo empaque esté dañado o descolorido por maltrato.
  • Los empaques de lámina fina o de plástico opaco los protegen mejor que aquellos de envoltura transparente. 
  • No se debe utilizar un preservativo después de la fecha de caducidad o si el material del preservativo está quebradizo, pegajoso —como chicle expuesto al sol— o visiblemente dañado.
  • Se deben utilizar solamente condones de látex o poliuretano; los de tejido natural —como los de piel de cordero— no sirven para prevenir la infección por VIH y otras ITS
  • Se debe utilizar un condón nuevo para cada relación sexual vaginal, anal u oral. 
  • No se debe alternar entre dos o más parejas sexuales en una misma sesión, sin cambiarse el preservativo
  • Si no se tiene lubricante con base en agua a la mano, se puede utilizar en su lugar glicerina, agua o saliva.
  • Al ponerse un preservativo, el hombre debe apartar el vello púbico de la base del pene, para que no se enrede con el preservativo al retirarlo.
  • Si el condón no cubre el pene por completo, es importante no introducirlo más allá de la base del condón, porque se puede salir.
  • Cada vez que sea necesario, sujeta la base del condón para asegurarte de que no se salga.
  • Si el condón se sale accidentalmente del pene, no lo vuelvas a usar; deséchalo y utiliza uno nuevo.

 

 




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